Mínimas estructuras, prácticamente cabañas o tiendas
de campaña, en las que se quedaría apenas encerrado el ámbito de la privacidad.
Toyo Ito señala el desplazamiento de intereses del
pensamiento contemporáneo hacia cierto anonimato.
La casa como forma, como módulo disponible para la
agregación, como entidad reconocible y como espacio interior zonificado, ha
dejado de ser interesante. Lo importante es ahora el medio, el conjunto de
artefactos o muebles que muestran un programa estrictamente ligado a lo más
inmediato de la existencia diaria de su dueña: el embellecimiento (tocador), la
información (consula de telecomunicaciones) y el reposo (mesa y silla).
Fugacidad, ni memoria ni futuro...
El sujeto posthumanista habita provisionalmente,
como el parásito ni es invitado ni es ajeno.
Es la percepción del nómada, el espacio
"liso" que Deleuze contrapone al espacio "estriado" propio
de la percepción sedentaria, de la ciudad y la casa institucionales.
La Buena Vida, Iñaki Ábalos


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